
No le basta a la señora Merkel con decirnos lo que tenemos que hacer los paises del sur de Europa. Según ella no trabajamos lo suficiente, tenemos demasiadas vacaciones y no somos nada productivos. Claro, ella está acostumbrada a un país, el suyo, donde no hace mucho los derechos de los trabajadores estaban supervisados por un señor con bigote y muy mala leche.
Ahora crea una alarma injustificada sobre los productos agrícolas españoles que pone en jaque a un sector que supone el 1,5% del PIB español. Y con una crisis económica que deja 5 millones de parados.
Supuestamente una partida de pepinos contaminados ha causado la muerte de 14 personas en Alemania y miles de afectados, que, casualmente o son alemanes o estuvieron en Alemania. Entonces, ¿no será un problema originado allí?. Esos pepinos españoles se exportan a todo el mundo y, ¡qué casualidad!, solo existen problemas en Alemania. Por tanto, está bastante claro que el foco de infección se produjo en Alemania.
El gobierno español debe tomar medidas. No basta con quejarse benébolamente, hay que dar un golpe encima de la mesa y exigir la apertura de las fronteras a todos aquellos paises que han bloqueado la entrada de algunos productos españoles. O eso, o nosotros también podemos bloquear nuestras fronteras a sus productos, hasta que ellos rectifiquen. Pero debemos ir mas allá. Ante la cruzada anti-periférica de la señora Merkel para desprestigiar todo lo que se hace en los paises del sur de Europa, nosotros debemos tomar partido. NO COMPREMOS PRODUCTOS ALEMANES NI EN ESTABLECIMIENTOS ALEMANES COMO LIDL.